LA ESENCIA DE LAS COSAS: DISEÑO Y ARTE DE LA REDUCCIÓN

Por Luis Barrueto

Una exhibición revela que la búsqueda de los diseñadores del último siglo por revelar la esencia de las cosas está muy atada a la cultura actual.

La relación entre el diseño y el estado de una cultura tienen más vínculos de los que aparentan. Una tendencia muy importante desde el siglo pasado toma la racionalidad que fue tan necesaria en el desarrollo de la producción en masa de principios de siglo y la aplica, en combinación con otras tendencias – como la estética japonesa y el arte abstracto -, para crear nuevas piezas.

Una exhibición itinerante del Vitra Design Museum estuvo captando la atención de muchos en varios importantes museos, entre ellos, el Palacio de Bellas Artes del D.F. Con una exhibición que hace justicia al slogan de “Menos es más”, varios productos de diseño industrial son celebrados por su permanencia a lo largo del tiempo y su perfecta simplicidad.

Cuando hablamos de permanencia podemos observar la Silla no. 14 de Michael Thonet (arriba), diseñada en 1859 (!) y que no ha cambiado desde entonces. Otros clásicos más modernos incluyen el iPod de 2001, diseñado por Jonathan Ive y la silla Wassily de Marcel Breuer (abajo).

Hablar de modernismo es imposible sin pasar por las creaciones de Mies van der Rohe, más popular por su arquitectura que por su diseño, pero igualmente importante para esta área por elementos como la Mesa Tugendhat 150/3 o su silla Brno.

¿Arte o diseño? La línea divisoria

Aunque es perfectamente debatible si algunos elementos deberían ser considerados arte o no, el catálogo del MOMA, la autoridad en términos de arte moderno, contiene algunas de estas piezas.

Algunos utensilios claramente no son arte. Entre el prólogo de la exhibición se encuentran un carrete de hilo con aguja de coser, palillos chinos y una hacha de mano del paleolítico. Sin embargo, el hecho que no hayan sido creados con el fin de ser objetos de arte no quiere decir que no lleven en sí mismos la aplicación de los principios del diseño funcional. Del paleolítico a Charles y Ray Eames (el matrimonio estrella del diseño industrial americano) hay sólo una evolución de complejidad a base de prueba y error. En la exhibición están varios prototipos de la silla de aluminio de tres piezas(abajo). La receta fue experimentación, fracaso, y repetición.

¿La diferencia entre arte y diseño será una de grado o de fondo? ¿Qué piensan?

Complementa con Camille Paglia, que opina que el diseño industrial ha permanecido activado como uno de los frentes más importantes del arte. Además, revisa estosmovimientos artísticos del siglo XX.

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